Queridos amigos,

Un día en el trabajo, un compañero compartió una experiencia que transformó mi vida. Me enseño una botella de vino, me explicó cuán lejos había conducido para conseguirla, cuánto había pagado y me hizo leer una nota de cata que explicaba todos sus esfuerzos.

Con curiosidad, comencé a pedirle sugerencias para comprar vino, cada fin de semana. Inicialmente con un presupuesto muy limitado. Rápidamente, quedé atrapado en el juego y el presupuesto se volvió más importante, ¡hasta perturbador y tuve que reducir el ritmo!

Sin embargo, aprendí algo grandioso en el camino. Degustar un vino fino es una experiencia profunda, espiritual. Implica muchos sentidos; vista, tacto, gusto, olor. Nuestro cerebro se activa, racionalmente, emocionalmente e incluso espiritualmente. Racionalmente, tratamos de identificar, nombrar un olor o sabor familiar. Incluso si fallamos, nuestros recuerdos se activan. Muchas emociones asociadas con estos recuerdos nos invaden.

"El clima era perfecto, estaba en el campo, a la casa de la abuela, era muy temprano en la mañana, la abuela todavía dormía. Yo estaba solo descalzo, la hierba estaba llena de rocío, me sentía libre como el aire".

Varios olores me recuerdan este momento feliz, al igual que muchos otros que viví en mi infancia. Muchos vinos me han permitido reconectarme con innumerables momentos felices. No es necesario gastar toda nuestra fortuna para vivir este tipo de experiencia. Es una experiencia espiritual, una de gratitud, comprendiendo que este tipo de experiencias profundas solo pueden provenir de nuestro padre celestial amoroso.

¡Encontrar la manera de compartir estas experiencias es un gran desafío como catador de vinos!

Mi objetivo personal con la reapertura del restaurante Chez Véro es servirles de guía mientras navegan por el mundo del vino fino, respetando su sed, su presupuesto y su ritmo. En cada evento, presentaremos una sucesión de platos y vinos inteligentemente emparejados, lo que le permitirá degustar, experimentar y progresar en su viaje.

Muchos de ustedes conocen la fórmula de Vero con respecto a la sucesión de platos. Por mi parte, aclararé la fórmula sobre la cata de vinos para el maridaje con la comida. Cada cata de vinos incluirá un vuelo de al menos 4 vinos, por un total de aproximadamente 500 ml de vino por persona (un poco más de media botella por persona).

Algunos aún estarán sedientos, estaremos listos. Para aquellos que no tienen tanta sed, media porción estará disponible para los 4 servicios.

¡La selección de vinos siempre se publicará con anticipación para hacerle salivar un poco! Siempre se ofrecerán dos niveles de calidad, el primero nivel, más ‘Básico’ o económico, el segundo nivel, ‘Reserva’ ofreciendo vinos de mayor calidad. Cuando recibiré solicitud y estaré capaz organizarla, iré más allá y ofreceré una degustación de vinos aún mejores para aquellos que quieran y puedan permitírselo.

Es con gran alegría y anticipación, como familia, que esperamos compartir con ustedes otra vez, queridos amigos, la felicidad que asociamos con la degustación de buena cocina y vinos finos.

Reciba queridos amigos, nuestros más sinceros saludos! Au Plaisir!

Jean-Francois Richer Restaurant Chez Véro

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